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Undécimo

Undécimo Hoy me ha invadido la nostalgia sobre aquellos momentos, de ignorancia, en los que vivía en mi no tan lejana adolescencia. Cuando entonces, qué dulce aroma tenían los segundos, que transcurrían a lo largo del día. Qué ansioso estaba por experimentar cosas de la vida. Ahora he frenado, porque ahora el tiempo sabe agrio, más que el limón rancio tras el tequila de marca blanca. Me dejaré de metáforas para exponer este cambio, pues no quiero que la pesadez adquiera matices más oscuros de los que ya tiene. Ahora tengo miedo a avanzar, al igual que siento desgana; porque hay cosas que añoro, cosas que nunca más volverán. Cosas que, por ley de vida, han sido sustituidas por otras. Y, repetir el mismo proceso de aprendizaje con todo lo nuevo que llega, para poder entenderlo, es realmente agotador. Más si cabe cuando cada experiencia fue menos grata que la anterior. Es aquí cuando me refiero - y todos lo hemos sufrido - al progresivo despertar que hacemos para ver la realidad m...

Décimo - El Bégimo

Bégimo Un bégimo mora en mi mente. Un hipopótamo de descomunales colmillos; que, sin piedad, mastica y regurgita todo atisbo de razón. Mientras tanto, un leviatán deambula por mi alma, encolerizado, prohibiendo cualquier intento de llanto. Estas dos bestias las habéis creado vosotros. Las alimentasteis entre risas y gozo. Mas... No preguntéis como, pues la repuesta es ya sabida. Este entorno apocalíptico en el que me veo sumido cuando mi mente se distrae y mi alma se despierta es el hábitat natural de mis bestias destructivas, de mi depresiva inmolación espiritual, afirmada de manera categórica, negando esculpir una profunda felicidad. Me he saltado mis pensamientos ya moldeados para llegar a esto, sin saber cómo, ni por qué. Sin embargo, es menester que lo exprese, pues tal vez suponga el sello que abra las puertas que retienen la oscuridad que mora en mi. Me refugiaba en el estrés para acallar sus chirriantes silencios, sin éxito, claro. Estoy sumido en un caos, que es tal, que...

Noveno

Noveno Hace no mucho tiempo supe de la existencia de gente que se consideraba renegada del amor. Ello consistía en negar voluntariamente en 'facilitar' o 'propiciar' situaciones y experiencias que claramente desemboquen en el enamoramiento. Por ejemplo, negarse a conocer más gente. También supe que, aunque esta decisión era voluntaria, se veía coartada por las experiencias. Por norma, era frecuente ser así cuando dichas personas han experimentado lo más ácido y crudo del amor. Esto, lógicamente, bajo sus puntos de vista. Sin embargo, encontré un denominador común; estas personas deseaban invertir el máximo para sentirse bien y hacer sentirse bien al otro/otra/otros/otras, cosa que inmediatamente se truncaba con la decepción, puesto que, objetivamente hablando, dichas personas no cometieron ningún error. Cualquiera que lea esto pensará, seguramente, que realmente se habrá truncado porque la otra parte de la pareja no quiso mantener la relación a causa de la falta de i...

Octavo

Octavo Me encuentro saturado. Pierdo el tiempo porque invertirlo me sale caro. ¿Y qué hago cuando pierdo el tiempo? La mayor parte de ese tiempo no hago nada, y realmente es complicado no hacer absolutamente nada. En cierto modo, esta sensación de "abruma" se debe ante la perspectiva que tengo sobre mi presente y futuro. Y, creo que está acentuado por la sensación de soledad. Entended soledad no en el sentido de soledad física, sino en el sentido intelectual; puesto que nadie, nadie, comparte mi problemática y aflicciones. Sin irme por las ramas, siento que pierdo el tiempo porque todo lo que hago, y lo que hacéis, y lo que todo el mundo hace, no sirve para nada. Te obligan a estudiar, para que luego decidas si seguir estudiando o trabajar, y luego, oscilar en esa tesitura para entrar en un mercado laboral. Este terrorífico lugar te convierte en un número, ya dejas de ser una persona, con una familia, una vida, unos gustos y demás. Eres un número . Me vienen añoranzas ...

Séptimo - Respuestas

Séptimo - Respuestas 1ª Es cierto, la gente cree vulgarmente que el   amor   es algo   ocasional , accidentado, ya sea positivamente o negativamente. El   amor , realmente, es una   acción   que toma una persona - yo amo, tomo la acción de amar - de semejante manera que una persona aprecia, o no, el arte. Es decir, hay quien prefiere el arte barroco y hay quien prefiere el arte contemporáneo, entre otros. Pues una persona, tiene   capacidad de decisión   en si amar o no; aunque le traicione el instinto animal, y emocional, al consciente. Y, realmente   es un arte   porque se debe saber amar - así diferenciarse del   encaprichamiento   y la   posesión   - y esforzarse en   amar desinteresadamente , porque entonces, no es amor sino   interés . Osea, que se   espera   algo a cambio. Y eso no es   amar , es un   negocio . 2ª Si, la vida es   complicada . Pero, porque   nosotr...

Sexto.

Sexto La poesía en prosa, sin métrica, tan inerte, sin rima y arrítmica, no es para mí otra cosa que un invento barato y fácil para considerar poesía cualquier cosa, una escritura forzada parece poco ágil. Y todo porque en nuestro alma tenemos viviendo un fugitivo, del terrorífico olvido selectivo, que nos apunta en la sien con su arma. Y pedimos calma, calma, que mi aliento desgarra mis entrañas, que mis infinitos pensamientos, son la tela que tejen las arañas. Y hasta los cimientos se convierten en humedades, desde cielo hasta los cimientos. Y por eso huimos a la poesía, como el vecino que llama a la policía porque el de arriba no se calla. Y lo callamos cortando pensamientos con cizalla, y pegándolos al tun-tún en un cuaderno, entre sudores más fríos que el invierno. En ese cuaderno, en el que escribes, y que llamas poesía, es una simple alegoría. Y crees que ese desahogo es arte,  versificar pensamientos hasta Mart...

Quinto.

Quinto Ahora... ¿Qué se supone que debo pensar? Ni siquiera me planteo qué decir, pues mi voz no tiene voto, y si lo tiene se considera como nulo. Vivo en una sociedad que me desconcierta, y he aquí el motivo de mi pregunta. Gente que es cada vez menos persona; personas, que son cada vez más individualistas. El individualismo no está mal, no es malo, pero sí llega a serlo cuando se radicaliza, cuando se convierte en egoísmo. Veo sistemáticamente que la gente toma una suerte de conductas emanadas de supuestas personas que indirectamente marcan tendencia en cuanto a la forma de vivir. Las copian, inconscientemente, como esperando así mejorar su vida, su entorno social o su imagen externa. Encuentro cada vez más patente el cinismo en una sociedad que se aliena con cualquier idea o pensamiento y no la interiorizan, no la contrastan ni la matizan a su existencia personal. Y pues entonces, encontrarás personas defendiendo causas que les perjudica, sin saber la desdicha que supone. Veo ta...