Primero
Ahora que está todo comerciado en el mundo de las emociones ya solo me queda la copa fría por en hielo, sin líquido, no queda nada, ni siquiera unos cimientos en los que construir algo nuevo, ni bueno ni malo, algo. Cuando mi razón no alcanza el entendimiento necesario para saber qué es lo que acontece a mi alrededor ni lo que perturba mi corazón. Sólo sé que en mi tranquilidad, noctuna a pesar de que pueda haber luz solar, siento miedo e incertidumbre. Miedo por no saber qué hay, incertidumbre por el mismo motivo. ¿A qué viene todo esto? A que ya no sé discernir de lo que quiero y lo que necesito. Añadamos además que no sé qué quiere o necesita la gente de mí.
Dado que hablo de lo emocional, no hay nada más que me llene más que el amor. Sí es cierto que tengo el amor de mi familia, mis amigos, de gente cercana... Pero siento que me falta algo. Como eso que escribes y pasas horas revisándolo viendo qué falta, o ese dibujo que no sabes retocar, o ese videojuego al 99% y que no sabes qué te falta para completar al 100%. Tal vez peque de egoísta puesto que creo que necesito otro tipo de afecto, el que compartir con alguien. Siento decir que soy heterosexual. Y digo siento porque ahora estoy en una sociedad heterofoba y excesivamente crítica con lo que siempre ha sido la línea de la normalidad. Hombre, hetero y blanco. Qué mala combinación para recibir críticas y desprecios, ¿no?
Esto viene a que echo de menos (no implica que necesite) esa complicidad con una chica, el rato romántico, el sexo con amor compartido... Las tonterías y las conversaciones serias. He llegado a un punto en el que me han tachado de machista, de indigno, de "demasiado bueno para mí", de "no eres mi tipo" y de: Es que te veo como amigo. Son cosas que no puedo evitar, y no me quejo. Bueno, en verdad sí pero, no las hecho en cara, yo también lo hago. Pero ha sido tan reiterado en tanto tiempo que no se si hago algo mal.
Muy a resumidas cuentas me he dado cuenta que lo mejor es no obsesionarse. Pero claro, cuando la obsesión no es obsesión sino rutina, sí te obsesiona.
Con esto no vengo a quejarme ni a dar pena sino a dar consejo con mi experiencia. No caigáis en mi error de encasillar vuestra forma de ser y objetivos a un único fin. Sed más abiertos y liberales en vuestras preferencias y sentimientos, dejaos llevar.
De "La vida es una alegoría".
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